sábado, 30 de junio de 2012

EL NUEVO MAS MARCHÓ A PLAZA DE MAYO

 
El Nuevo MAS marchó a Plaza de Mayo por:

► Eliminación inmediata del impuesto al salario

► Que todos los trabajadores cobren las asignaciones familiares

► Aumento de salarios de acuerdo a la canasta familiar

► Efectivización de los trabajadores contratados, tercerizados y en negro

► Basta de judicializar y militarizar los conflictos obreros

► Por un Encuentro Nacional de Delegados de Base

Más allá de la convocatoria limitada de Moyano y la CGT  marchamos a la Plaza de Mayo levantando un programa que contemple los reclamos de la mayoría de la clase obrera. Es decir no solo marchamos por la eliminación del impuesto al salario y por que todos cobren las asignaciones familiares, sino que también marchamos por paritarias sin techo con aumentos de salarios que cubran la canasta familiar, contra la precarización laboral, por la efectivizacion de todos los trabajadores contratados, tercerizados y en negro. Y también marchamos en repudio al gobierno contra su política de judicializar y militarizar los conflictos obreros.

No se le debe tener ni un gramo de confianza ni a Moyano, ni a Micheli porque los dos terminan a la rastra de algún sector patronal. Desde el Nuevo MAS llamamos a los delegados y comisiones internas independientes y combativas a trabajar todos juntos por un Encuentro Nacional de Delegados de Base que en medio del agravamiento de la crisis de la burocracia sindical y de su enfrentamiento con el gobierno, permita que los sectores independientes den un paso adelante hacia la conformación de una nueva dirección para la clase obrera argentina.
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miércoles, 27 de junio de 2012

EL NUEVO MAS CONVOCA A PLAZA DE MAYO ESTE MIÉRCOLES 27


Por aumento de salarios para todos, por la efectivización de los tercerizados, por la derogación del impuesto a las ganancias y el pago de las asignaciones familiares sin tope.

El miércoles 20 el gobierno intentó quebrar el paro de los camioneros militarizando las destilerías, poniendo a manejar los camiones cisterna a gendarmes, todo esto bajo la supuesta aplicación de la ley de abastecimiento.

Repudiamos al gobierno de Cristina por su política de criminalizar y judicializar las luchas obreras y populares. Esta política no es nueva en la Argentina reciente y en el gobierno de Cristina, como lo atestiguan los más de 6.000 procesados por luchar y los asesinatos de Kosteki, Santillán, Carlos Fuentealba y Mariano Ferreyra.

La pelea entre el Gobierno de CFK y Moyano significa la ruptura de la alianza que más ayudó a apagar el incendio pos-argentinazo del 2001. Moyano, con el prestigio de “combativo” que tiene entre algunos sectores de trabajadores, se ocupó de mantener a raya la conflictividad de los ocupados al servicio de la estabilidad capitalista del país. La ruptura con Moyano significa, entonces, una seria crisis política. El gobierno lo acusa ahora de “desestabilizador” y “empleado de Clarín”, cuando hasta ayer era su principal aliado en el movimiento sindical. Cristina intenta así esconder el ajuste inflacionario con el fantasma de la “desestabilización”.

Las razones del enfrentamiento

El gobierno, envalentonado con el 54% de los votos, creyó que había llegado el momento de desplazar al camionero de la cabeza de la CGT y erigirse en el único árbitro de la situación del país. A lo largo de casi toda la última década Moyano exhibió un “poder de fuego” y una autonomía relativa que, si bien les hizo un gran favor a los K negándose a convocar a medida alguna de conjunto, mantuvo siempre una capacidad de negociación y un rechazo al alineamiento incondicional. Esto lo hacía (y lo hace) un factor de poder que el gobierno nunca logró controlar del todo. El intento de desplazarlo de la CGT tiene en gran medida el objetivo de acabar con este elemento fuera de su control, que cada dos por tres amenazaba con desafiarlos.

Pero hay también un elemento vinculado a la situación económica del país. Se han “juntado” una serie de desequilibrios que están afectando los precios, los salarios, el crecimiento económico y también –aunque de manera incipiente– el mayor logro del “modelo”: el nivel de empleo. Es decir, se cierne una amenaza sobre las condiciones de vida de las mayorías. Esta situación tiende a agravarse por la recaída de la economía mundial en la crisis. En su disputa con el gobierno, Moyano se encontró con un “aliado” en gran medida inesperado: el deterioro del “modelo K”.

Así las cosas, mientras arrecian los aumentos de los precios y el gobierno parece nuevamente asumir la necesidad de volver a la carga con la “sintonía fina”, es decir, con el ajuste, Moyano levanta una serie de reivindicaciones que son sentidas entre amplias franjas de los trabajadores y que cuestionan aspectos de ese ajuste.

La justicia de las reivindicaciones

Los reclamos que Moyano ha explicitado son: la suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, que alcanza a una proporción cada vez mayor de trabajadores, a quienes se les confisca una parte importante de su salario. Se trata de un impuesto aberrante: las únicas ganancias son las de los empresarios. ¡Sólo ellos deberían tributar. En cambio, son cada vez más los trabajadores que los pagan, porque los aumentos del “mínimo no imponible” van muy por detrás de los aumentos promedios en paritarias. ¡Y este año ni siquiera aumentó! Por eso, hoy una maestra con doble cargo y 15 años de antigüedad pagará el impuesto.

El segundo reclamo es el salario familiar. Hoy tiene un techo a partir del cual no se percibe. El trabajador con un salario de más de 5.200 ya no cobra salario familiar. Es otra medida que penaliza a los trabajadores y reduce de manera indirecta su salario.

En síntesis: los puntos que reclama Moyano son justas reivindicaciones de un sector de trabajadores. Por lo tanto, deben merecer el apoyo crítico de parte de las organizaciones de la izquierda.

Un programa para todos los trabajadores

Este apoyo es crítico por varias razones. En primer lugar, porque Moyano es propatronal; tanto en relación a su propia patronal como a políticos que están a su servicio, llámense Scioli hoy, o Cristina y Rodríguez Saa ayer.

En segundo lugar, Moyano es parte orgánica de la burocracia sindical argentina, que tiene entre sus objetivos cortar de cuajo el surgimiento de la nueva generación obrera que, desde abajo, viene haciendo una experiencia de lucha y organización como hace décadas no se daba en el país. Experiencias como la de algunos ramales ferroviarios, el neumático, el subte, la alimentación, gráficos y los judiciales bonaerenses, entre muchas otras, marcan jalones de este cuestionamiento estratégico al conjunto de la burocracia sindical.

Tercero, porque el programa que levanta es muy limitado, involucra solo a un sector de trabajadores y no al conjunto. Moyano no exige, por ejemplo, aumento de salarios para todos los trabajadores y de acuerdo a la verdadera inflación. Tampoco, trabajo para todos y fin del empleo en negro.

La jornada del miércoles 27 no puede ser una medida aislada, no puede ser un acto para que Moyano salga por TV y termine sin darle continuidad. Se necesita una verdadera huelga general activa y que tome las reivindicaciones del conjunto de los trabajadores y no solo de un sector.

Por un Encuentro Nacional de Delegados de Base

La CTA opositora –que encabeza Pablo Micheli y que esta alineada políticamente con el sojero, ex gobernador de Santa Fe, Hermes Binner– dice que no va a la plaza de Mayo y que hará un acto propio. "Si está la Mesa de Enlace yo no puedo participar", dijo Micheli para justificar su divisionismo. El argumento no puede ser más insólito, cuando el origen de la ruptura de la CTA fue justamente el alineamiento que tuvo Micheli con la Mesa de Enlace (y de Yaski, con el gobierno). La verdadera causa es su pelea de aparato con la CGT moyanista.

Desde la izquierda, hay que dejar de hacer “mini encuentros sindicales” de cada corriente por separado y trabajar para preparar las condiciones para un Encuentro Nacional de Delegados de Base que, en medio del agravamiento de la crisis de la burocracia sindical y de su enfrentamiento con el gobierno, permita que los sectores independientes den un paso adelante hacia la conformación de una nueva dirección para la clase obrera argentina.

• No a la criminalización y judicialización de las luchas obreras


• Por un aumento general de salarios acorde a la canasta familiar


• Por la efectivización de todos los contratados y precarizados


• Por la derogación del impuesto a las ganancias y el pago de las asignaciones familiares a todos los trabajadores
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¡ESTE MIÉRCOLES 27 PARO GENERAL ACTIVO YA!



La "guerra de bolsillo de Cristina y Moyano desata una crisis política

¡Paro general activo ya!- Hace falta un encuentro nacional de delegados de base

Por primera vez desde que está al frente de la CGT, Hugo Moyano quedó cerca de la convocatoria a un paro general. Esto ha ocurrido luego que el gobierno reaccionara al paro de los camioneros del transporte de combustibles, amenazando con aplicar la Ley de Abastecimientos que autorizaría, incluso, a detenerlo. Esta amenaza generó un enfrentamiento que estuvo a centímetros de la represión en la puerta del predio de la destilería de YPF en La Matanza en la noche de este miércoles 20 de junio, al cierre de esta edición.

El solo hecho que Moyano haya quedado tan cerca de una convocatoria a un paro general, habla de la gravedad de los acontecimientos en curso. Es que lo que se está escenificando es la ruptura de una de las alianzas que más tuvieron que ver con la estabilidad social en los últimos años, donde Moyano, con el prestigio de “combativo” que tiene entre determinados sectores de trabajadores, y logrando mayormente beneficios solo para su propio gremio, se ocupó de mantener a raya la conflictividad al servicio de la estabilidad capitalista de un país que emergía del incendio del 2001. De ahí que no tenga en su haber ni una sola medida de paro general como secretario general de la CGT, a diferencia del también burócrata Saúl Ubaldini, que en la década de los 80 le hizo más de diez paros generales a Alfonsín.

La ruptura con Moyano está significando, entonces, una seria crisis política en el seno del oficialismo, el que a estas horas está discutiendo febrilmente como proceder. Ruptura política que tiene todo tipo de condimentos como por ejemplo, que la brecha dentro del oficialismo se amplíe aún más ante declaraciones como las del vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, Mariotto, que involucran a Scioli en una suerte de “complot” con el propio Moyano.

Desde el nuevo MAS nos pronunciamos a favor, aunque críticamente, de las reivindicaciones que está levantando Moyano, más allá que no dejen de ser limitadas a un sector de los trabajadores. Le exigimos que pase de las palabras a los hechos convocando a un paro nacional activo con movilización (un paro de todos los gremios, no solo de los camioneros), al tiempo que planteamos que no se le debe tener ni un gramo de confianza ni a Moyano, ni a Micheli, ni a ningún sector de la burocracia sindical tradicional de nuestro país, y que de lo que se trata es de poner en pie un Encuentro Nacional de Delegados de Base.

El trasfondo de un conflicto

Veamos sucintamente el trasfondo del conflicto entre Moyano y el gobierno. Los elementos que están detrás del mismo son, básicamente, dos. En primer lugar, en realidad, hay una razón que podríamos considerar básicamente política: se trata que el gobierno, envalentonado con el 54% de los votos obtenido en octubre pasado, creyó que había llegado el momento de desplazar al camionero del frente de la CGT y erigirse en único árbitro de la situación del país.

Es que a lo largo de casi toda la última década, y, sobre todo, bajo el kirchnerismo, Moyano siempre exhibió un “poder de fuego” y una autonomía relativa que si bien les hizo un gran favor a los k negándose a convocar a medida alguna de conjunto, mantuvo siempre una capacidad de negociación y un rechazo al alineamiento incondicional que lo hacían –y lo hacen- un factor de poder que el gobierno nunca logró controlar del todo. Su desplazamiento de la CGT, tiene en gran medida el objetivo de acabar con este elemento fuera de su control que cada dos por tres amenaza con desafiarlos.

Pero hay también un segundo elemento, y este tiene que ver con la situación económica (la razón más explicitada por Moyano a estas horas). Es que en su disputa con el gobierno, Moyano se encontró con un “aliado” en gran medida inesperado: el deterioro del “modelo k”. Porque la realidad es que a la situación económica del país se le han ido “apilando” una serie de desequilibrios que están afectando los precios, los salarios, el crecimiento económico y, todavía de manera incipiente pero real, el mayor logro del “modelo”: el nivel de empleo. Es decir, que comienzan a afectar las condiciones de vida de las mayorías, agravado el cuadro de situación, por la recaída en la crisis que se vive en la economía mundial y que ya se comienza a sentir en el país.

Así las cosas, y mientras arrecian los aumentos de los precios y el gobierno parece nuevamente estarse convenciendo de la necesidad de volver a la carga con la “sintonía fina” (frase redundante para no hablar directamente de ajuste), Moyano levanta una serie de reivindicaciones que no dejan de ser populares entre amplias franjas de los trabajadores y que cuestionan aspectos de ese mismo ajuste.

La justicia de las reivindicaciones

La circunstancia es que desde su ruptura con el gobierno, Moyano comenzó a levantar una serie de reivindicaciones que han venido chocando con las intenciones de Cristina de llevar adelante un ajuste en la economía ante los crecientes desequilibrios del “modelo”, ajustes que se vieron postergados en oportunidad de la tragedia del ex ferrocarril Sarmiento a comienzos de marzo pasado.

Tres son los reclamos que Moyano ha explicitado de manera clara y que no dejan de reflejar necesidades de los trabajadores. El primero tiene que ver con la suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, impuesto que instaurado bajo Domingo Cavallo, y continuado por Néstor Kirchner, ridículamente está alcanzando una proporción cada vez mayor de trabajadores, a los cuales se les ve confiscada parte importante de su salario. Es que se trata no solamente de un impuesto aberrante (las únicas ganancias existentes y que deberían tributar impositivamente mucho más de lo que lo hacen bajo los k, son las que se embolsan los capitalistas a partir del trabajo no pagado de sus trabajadores), sino que a la vez, al aumentar el mínimo no imponible por detrás del ritmo de la inflación y de los aumentos promedios en paritarias, cada vez afecta a una franja mayor de los trabajadores.

El segundo tiene que ver con el salario familiar. El hecho es que el salario familiar tiene un techo a partir del cual se deja de pagar. Este techo está, en promedio, algo en torno a los 3000$ a partir del cual, si un trabajador aunque tenga hijos gana más, no cobra el salario por los mismos. Es decir, es otra medida que penaliza a los trabajadores que cobran a partir de determinado límite.

En tercer lugar, está la pelea del gremio Camioneros propiamente dicho. Anteriormente, Moyano se había acostumbrado a obtener siempre algún punto más, o algún beneficio bajo la mesa. Esto ocurrió mientras estuvo de parabienes con los k. Pero ahora, no sólo esto se acabó, sino que en la actual paritaria con los empresarios del transporte, estos aparecen como tratando de “penalizarlo” por su alejamiento del gobierno. Esto es así porque la discusión se ha estancado en la oferta del 21% (sin proponer, por lo demás, sumas fijas ni ningún otro beneficio, al menos hasta el momento), mientras gremios k como el de metalúrgicos o, ahora la UOCRA, obtuvieron porcentajes mayores.

En síntesis: los puntos que está reclamando Moyano son justas reivindicaciones de una amplia porción de los trabajadores y, por lo tanto, deben merecer el apoyo crítico de parte de las organizaciones de la izquierda. Apoyo porque, en sustancia, se trata de reivindicaciones sentidas. Crítico porque no se puede olvidar nunca ni por un segundo que Moyano en su calidad de dirigente burocrático al frente de la CGT –en realidad, a lo largo de toda su trayectoria- siempre trabajó por el monopolio de la representación sindical por parte del peronismo y en contra de la democracia de las bases y la independencia política de los trabajadores.

Hace falta un paro activo general ya. Por un Encuentro Nacional de Delegados de Base

Los acontecimientos que se han vivido la noche del miércoles 20 están significando una suerte de crisis política en el gobierno. El ejecutivo quiso escenificar un “endurecimiento” aplicando la Ley de Abastecimiento y, hasta el momento del cierre de esta edición, ese teatro le viene fracasando. Moyano apareció en el programa A Dos Voces de TN saliendo a convocar a un paro general del gremio camionero y una movilización a la Plaza de Mayo de fecha todavía incierta sugiriendo, a la vez, que serían bienvenidos todos los apoyos: en el programa manifestó que le había llegado el de Pablo Micheli de la CTA disidente, o mismo el que se pudo observar en vivo del Pollo Sobrero en La Matanza.

Desde ya que hasta que se reúna la CGT y resuelva pueden pasar muchas cosas. Entre ellas, mucho tendrá que ver con los nuevos pasos que decida el gobierno, el que parece con poco margen para retroceder luego de ensayar un endurecimiento y de que Cristina volviera apresuradamente de su gira internacional dada la crisis desatada. La realidad es que tampoco Moyano tiene mucho margen de maniobras si es que desde el gobierno no se ensaya un cambio de posición, o se le “afloja” algo.

Como señalamos arriba, nuestro apoyo a las medidas que pueda tomar Moyano es un apoyo crítico. Es que Moyano es parte de la burocracia sindical argentina que tiene entre sus objetivos cortar de cuajo la emergencia de la nueva generación obrera que, desde abajo, viene haciendo una experiencia de lucha y organización como hace décadas no se expresaba en el país. Experiencias como la de algunos ramales ferroviarios, el neumático, el subte, la alimentación, gráficos y los judiciales bonaerenses, entre muchas otras, que marcan lo que venimos señalando y plantean un estratégico cuestionamiento al conjunto de la burocracia sindical.

Esta experiencia está en curso, además, en momentos que no sólo la CTA está partida en dos, sino que la propia CGT se encamina al mismo escenario a partir del 12 de Julio, cuando el sector de Moyano realice su Congreso donde será reelecto mientras que el sector afín al gobierno K entronice a Calo del gremio metalúrgico al frente de la otra mitad.

En estas condiciones, nuestra exigencia pasa porque Moyano, desde la CGT, convoque de inmediato a un paro general de todos los gremios, no solo de camioneros, que sea activo, al tiempo que se garantiza que la movilización a la Plaza de Mayo no sea solo de su aparato, sino abierta a todos los que quieran participar.

Al mismo tiempo, desde la izquierda, hay que dejar de hacer “mini encuentros sindicales” de cada corriente por separado y trabajar por preparar las condiciones para un Encuentro Nacional de Delegados de Base que en medio del agravamiento de la crisis de la burocracia sindical y de su enfrentamiento con el gobierno, permita que los sectores independientes den un paso adelante hacia la conformación de una nueva dirección para la clase obrera argentina.
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sábado, 23 de junio de 2012

DECLARACIÓN DE LA CORRIENTE INTERNACIONAL SOCIALISMO O BARBARIE

Repudiamos la destitución golpista de los latifundistas a Lugo y nos solidarizamos con las masas en las calles

No a la represión, castigo a los asesinos de los campesinos

Asamblea Constituyente que barra con todas las podridas instituciones del régimen paraguayo


La salida no es aceptar la falsa "institucionalidad" como hace Lugo sino desarrollar la más amplia movilización.


Hace pocos minutos ha quedado destituido Fernando Lugo en Paraguay. Si bien se trata de una medida "institucional", la destitución no deja de tener un contenido semigolpista. Si por un lado, la destitución es parte de los mecanismos del régimen y asume en reemplazo el vicepresidente Hugo Franco, es evidente el contenido real golpista de lo que esta ocurriendo en Paraguay.

Por su contenido, se trata en el fondo de una revancha de los sectores latifundistas contra los campesinos del hermano país por su resistencia en defensa de la tierra, contra los propietarios y en repudio a la barbarie represiva del estado capitalista paraguayo.

Por otra parte, también rechazamos la actitud de Lugo. Su aceptación de la destitución ha sido sin pena ni gloria, escudándose trás la formalidad del respeto a la "institucionalidad": una institucionalidad que no es otra que la de la "democracia" burguesa paraguaya, podrida hasta su raíces mas intimas, representativa de los latifundistas, la narco-burguesía y el resto de la putrefacta patronal mafiosa del país.

Al mismo tiempo, nos solidarizamos con los explotados y oprimidos del Paraguay, del campesinado y sus trabajadores, que están movilizados en las calles y están siendo brutalmente reprimidos mientras que Lugo se va pacíficamente.

La caída de Lugo es otro ejemplo de cómo el reformismo lleva muchas veces al golpismo. Hay que decir que el vaciado gobierno de Lugo estaba siendo desbordado por izquierda, ante la vacuidad de su gestión, que no fue capaz de cumplir con una sola de sus promesas.

En todo caso, creemos que la salida pasa por la amplia movilización de masas, la defensa de la tierra para los campesinos, de una reforma agraria radical y la imposición de una Asamblea Constituyente que barra con la podridas instituciones de la "democracia" latifundista del país.

Por ultimo, la causa antigolpista del Paraguay debe ser bandera de todos los pueblos latinoamericanos, porque todo golpe o destitución reaccionaria es un antecedente contra los explotados y oprimidos de continente, tal cual ocurrió tres años atrás en Honduras. ¡Esto no debe dejarse pasar! Y por esto mismo, exigimos a los gobiernos de la región la inmediata ruptura de relaciones con el nuevo gobierno semigolpista de Franco.
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LA “GUERRA DE BOLSILLO” DE CRISTINA Y MOYANO DESATA UNA CRISIS POLÍTICA

¡Paro general activo ya!

Hace falta un encuentro nacional de delegados de base

Por primera vez desde que está al frente de la CGT, Hugo Moyano quedó cerca de la convocatoria a un paro general. Esto ha ocurrido luego que el gobierno reaccionara al paro de los camioneros del transporte de combustibles, amenazando con aplicar la Ley de Abastecimientos que autorizaría, incluso, a detenerlo. Esta amenaza generó un enfrentamiento que estuvo a centímetros de la represión en la puerta del predio de la destilería de YPF en La Matanza en la noche de este miércoles 20 de junio, al cierre de esta edición.

El solo hecho que Moyano haya quedado tan cerca de una convocatoria a un paro general, habla de la gravedad de los acontecimientos en curso. Es que lo que se está escenificando es la ruptura de una de las alianzas que más tuvieron que ver con la estabilidad social en los últimos años, donde Moyano, con el prestigio de “combativo” que tiene entre determinados sectores de trabajadores, y logrando mayormente beneficios solo para su propio gremio, se ocupó de mantener a raya la conflictividad al servicio de la estabilidad capitalista de un país que emergía del incendio del 2001. De ahí que no tenga en su haber ni una sola medida de paro general como secretario general de la CGT, a diferencia del también burócrata Saúl Ubaldini, que en la década de los 80 le hizo más de diez paros generales a Alfonsín.

La ruptura con Moyano está significando, entonces, una seria crisis política en el seno del oficialismo, el que a estas horas está discutiendo febrilmente como proceder. Ruptura política que tiene todo tipo de condimentos como por ejemplo, que la brecha dentro del oficialismo se amplíe aún más ante declaraciones como las del vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, Mariotto, que involucran a Scioli en una suerte de “complot” con el propio Moyano.

Desde el nuevo MAS nos pronunciamos a favor, aunque críticamente, de las reivindicaciones que está levantando Moyano, más allá que no dejen de ser limitadas a un sector de los trabajadores. Le exigimos que pase de las palabras a los hechos convocando a un paro nacional activo con movilización (un paro de todos los gremios, no solo de los camioneros), al tiempo que planteamos que no se le debe tener ni un gramo de confianza ni a Moyano, ni a Micheli, ni a ningún sector de la burocracia sindical tradicional de nuestro país, y que de lo que se trata es de poner en pie un Encuentro Nacional de Delegados de Base.

El trasfondo de un conflicto

Veamos sucintamente el trasfondo del conflicto entre Moyano y el gobierno. Los elementos que están detrás del mismo son, básicamente, dos. En primer lugar, en realidad, hay una razón que podríamos considerar básicamente política: se trata que el gobierno, envalentonado con el 54% de los votos obtenido en octubre pasado, creyó que había llegado el momento de desplazar al camionero del frente de la CGT y erigirse en único árbitro de la situación del país.

Es que a lo largo de casi toda la última década, y, sobre todo, bajo el kirchnerismo, Moyano siempre exhibió un “poder de fuego” y una autonomía relativa que si bien les hizo un gran favor a los k negándose a convocar a medida alguna de conjunto, mantuvo siempre una capacidad de negociación y un rechazo al alineamiento incondicional que lo hacían –y lo hacen- un factor de poder que el gobierno nunca logró controlar del todo. Su desplazamiento de la CGT, tiene en gran medida el objetivo de acabar con este elemento fuera de su control que cada dos por tres amenaza con desafiarlos.

Pero hay también un segundo elemento, y este tiene que ver con la situación económica (la razón más explicitada por Moyano a estas horas). Es que en su disputa con el gobierno, Moyano se encontró con un “aliado” en gran medida inesperado: el deterioro del “modelo k”. Porque la realidad es que a la situación económica del país se le han ido “apilando” una serie de desequilibrios que están afectando los precios, los salarios, el crecimiento económico y, todavía de manera incipiente pero real, el mayor logro del “modelo”: el nivel de empleo. Es decir, que comienzan a afectar las condiciones de vida de las mayorías, agravado el cuadro de situación, por la recaída en la crisis que se vive en la economía mundial y que ya se comienza a sentir en el país.

Así las cosas, y mientras arrecian los aumentos de los precios y el gobierno parece nuevamente estarse convenciendo de la necesidad de volver a la carga con la “sintonía fina” (frase redundante para no hablar directamente de ajuste), Moyano levanta una serie de reivindicaciones que no dejan de ser populares entre amplias franjas de los trabajadores y que cuestionan aspectos de ese mismo ajuste.

La justicia de las reivindicaciones

La circunstancia es que desde su ruptura con el gobierno, Moyano comenzó a levantar una serie de reivindicaciones que han venido chocando con las intenciones de Cristina de llevar adelante un ajuste en la economía ante los crecientes desequilibrios del “modelo”, ajustes que se vieron postergados en oportunidad de la tragedia del ex ferrocarril Sarmiento a comienzos de marzo pasado.

Tres son los reclamos que Moyano ha explicitado de manera clara y que no dejan de reflejar necesidades de los trabajadores. El primero tiene que ver con la suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, impuesto que instaurado bajo Domingo Cavallo, y continuado por Néstor Kirchner, ridículamente está alcanzando una proporción cada vez mayor de trabajadores, a los cuales se les ve confiscada parte importante de su salario. Es que se trata no solamente de un impuesto aberrante (las únicas ganancias existentes y que deberían tributar impositivamente mucho más de lo que lo hacen bajo los k, son las que se embolsan los capitalistas a partir del trabajo no pagado de sus trabajadores), sino que a la vez, al aumentar el mínimo no imponible por detrás del ritmo de la inflación y de los aumentos promedios en paritarias, cada vez afecta a una franja mayor de los trabajadores.

El segundo tiene que ver con el salario familiar. El hecho es que el salario familiar tiene un techo a partir del cual se deja de pagar. Este techo está, en promedio, algo en torno a los 3000$ a partir del cual, si un trabajador aunque tenga hijos gana más, no cobra el salario por los mismos. Es decir, es otra medida que penaliza a los trabajadores que cobran a partir de determinado límite.

En tercer lugar, está la pelea del gremio Camioneros propiamente dicho. Anteriormente, Moyano se había acostumbrado a obtener siempre algún punto más, o algún beneficio bajo la mesa. Esto ocurrió mientras estuvo de parabienes con los k. Pero ahora, no sólo esto se acabó, sino que en la actual paritaria con los empresarios del transporte, estos aparecen como tratando de “penalizarlo” por su alejamiento del gobierno. Esto es así porque la discusión se ha estancado en la oferta del 21% (sin proponer, por lo demás, sumas fijas ni ningún otro beneficio, al menos hasta el momento), mientras gremios k como el de metalúrgicos o, ahora la UOCRA, obtuvieron porcentajes mayores.

En síntesis: los puntos que está reclamando Moyano son justas reivindicaciones de una amplia porción de los trabajadores y, por lo tanto, deben merecer el apoyo crítico de parte de las organizaciones de la izquierda. Apoyo porque, en sustancia, se trata de reivindicaciones sentidas. Crítico porque no se puede olvidar nunca ni por un segundo que Moyano en su calidad de dirigente burocrático al frente de la CGT –en realidad, a lo largo de toda su trayectoria- siempre trabajó por el monopolio de la representación sindical por parte del peronismo y en contra de la democracia de las bases y la independencia política de los trabajadores.

Hace falta un paro activo general ya. Por un Encuentro Nacional de Delegados de Base

Los acontecimientos que se han vivido la noche del miércoles 20 están significando una suerte de crisis política en el gobierno. El ejecutivo quiso escenificar un “endurecimiento” aplicando la Ley de Abastecimiento y, hasta el momento del cierre de esta edición, ese teatro le viene fracasando. Moyano apareció en el programa A Dos Voces de TN saliendo a convocar a un paro general del gremio camionero y una movilización a la Plaza de Mayo de fecha todavía incierta sugiriendo, a la vez, que serían bienvenidos todos los apoyos: en el programa manifestó que le había llegado el de Pablo Micheli de la CTA disidente, o mismo el que se pudo observar en vivo del Pollo Sobrero en La Matanza.

Desde ya que hasta que se reúna la CGT y resuelva pueden pasar muchas cosas. Entre ellas, mucho tendrá que ver con los nuevos pasos que decida el gobierno, el que parece con poco margen para retroceder luego de ensayar un endurecimiento y de que Cristina volviera apresuradamente de su gira internacional dada la crisis desatada. La realidad es que tampoco Moyano tiene mucho margen de maniobras si es que desde el gobierno no se ensaya un cambio de posición, o se le “afloja” algo.

Como señalamos arriba, nuestro apoyo a las medidas que pueda tomar Moyano es un apoyo crítico. Es que Moyano es parte de la burocracia sindical argentina que tiene entre sus objetivos cortar de cuajo la emergencia de la nueva generación obrera que, desde abajo, viene haciendo una experiencia de lucha y organización como hace décadas no se expresaba en el país. Experiencias como la de algunos ramales ferroviarios, el neumático, el subte, la alimentación, gráficos y los judiciales bonaerenses, entre muchas otras, que marcan lo que venimos señalando y plantean un estratégico cuestionamiento al conjunto de la burocracia sindical.

Esta experiencia está en curso, además, en momentos que no sólo la CTA está partida en dos, sino que la propia CGT se encamina al mismo escenario a partir del 12 de Julio, cuando el sector de Moyano realice su Congreso donde será reelecto mientras que el sector afín al gobierno K entronice a Calo del gremio metalúrgico al frente de la otra mitad.

En estas condiciones, nuestra exigencia pasa porque Moyano, desde la CGT, convoque de inmediato a un paro general de todos los gremios, no solo de camioneros, que sea activo, al tiempo que se garantiza que la movilización a la Plaza de Mayo no sea solo de su aparato, sino abierta a todos los que quieran participar.

Al mismo tiempo, desde la izquierda, hay que dejar de hacer “mini encuentros sindicales” de cada corriente por separado y trabajar por preparar las condiciones para un Encuentro Nacional de Delegados de Base que en medio del agravamiento de la crisis de la burocracia sindical y de su enfrentamiento con el gobierno, permita que los sectores independientes den un paso adelante hacia la conformación de una nueva dirección para la clase obrera argentina.
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EXITOSA PRESENTACIÓN DE LA REVISTA SOCIALISMO O BARBARIE Nº26

Continuando con la presentación de nuestra revista en diferentes ciudades, en Mar del Plata organizamos desde el Nuevo MAS y la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie una charla debate a cargo de Roberto Sáenz, con el eje puesto en la crisis capitalista mundial y la ola de rebeliones.

La charla fue un éxito rotundo, por la cantidad de asistentes (arriba de 45), porque vinieron compañeros de diferentes estructuras de trabajadores (docentes, estatales, del puerto y otras), por la gran cantidad de jóvenes que participaron, pero sobre todo por el enorme interés con que se siguió la charla y el posterior debate.

Casi 3 horas de charla donde prácticamente nadie se fue, producto de la importancia que tiene el profundo proceso de crisis capitalista y el interés que despierta en todos el gran proceso de rebeliones a lo largo y a lo ancho del mundo. En esas 3 horas se profundizó sobre los alcances de la crisis económica mundial, que como dijo Roberto Sáenz, no es una crisis cíclica más sino que ya lleva más de 5 largos años, lo que denota su gravedad, y sobre la reacción de las masas obreras y populares, todavía contradictoria e incipiente pero que marca el despertar de la clase trabajadora que se convierte en un actor frente a la crisis. Y tanto fue el interés que despertó la charla y tanta la necesidad de discutir lo que pasa en el mundo, que las preguntas posteriores y el debate se abrieron a temas como la situación de la clase obrera en China, la lucha en Siria, Egipto y el papel de la clase trabajadora allí, el papel de los Indignados, las elecciones en Grecia y muchos otros temas.
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miércoles, 6 de junio de 2012

CHARLA- DEBATE PRESENTACIÓN REVISTA SOCIALISMO O BARBARIE Nº26


"La crisis del capitalismo y la ola de rebeldía mundial"

* Jueves 14 de junio a partir de las 16,30hs

* Sala Pablo Neruda- Universidad Nacional de Mar del Plata- Funes y Roca- entrada por la Facultad de Arquitectura, subsuelo a la derecha

* Expone Roberto Saenz- Dirigente nacional del Nuevo MAS

 Esta edición aparece en un momento especial de la situación económica y política mundial, cuando los grandes cimbronazos que sacuden a las masas en todo el globo, exigen de los revolucionarios hacer un análisis serio y un seguimiento constante que permita descubrir las tendencias profundas del desarrollo de la lucha de clases, encontrando un hilo conductor que les permita a los luchadores anclar la acción política sobre bases firmes.

Ya no hay forma de tapar el sol con una mano: la crisis del capitalismo mundial iniciada en el 2008 no cesa y amenaza con socavar pilares fundamentales sobre los que se asienta el equilibrio imperialista mundial de las últimas décadas. Hoy estamos presenciando la crisis (¿terminal?) del Euro y, con él, del proyecto de la Unión Europea.

Una nueva etapa se ha abierto en Europa, la crisis económica ha pasado al plano de la política y de la acción de las masas. Los planes de ajuste impulsados por el Banco Central Europeo y el FMI comandados por el imperialismo alemán, empiezan a encontrar sus límites en la resistencia activa de las masas trabajadoras. Grecia es hoy el centro de la crisis mundial, su importancia no radica en su peso económico, sino en el ejemplo que irradia la inmensa lucha de los trabajadores contra el ajuste y la política imperial de la troika.

Es que en el reflejo de los trabajadores griegos se empiezan a reconocer las masas de España, Italia, Portugal, Francia. Parafraseando al Manifiesto Comunista, no es antojadizo decir que "un fantasma recorre Europa, el fantasma de la rebelión popular" y, porque no, de la revolución social...

Los desafíos abiertos a las masas populares y a los revolucionarios, exigen prestar la mayor atención al desarrollo de estos acontecimientos. Grandes debates se abren y reaparecen luego de décadas de ostracismo.. Unión Europea, "Europa Social" o Estados Unidos Socialistas de Europa? Capitalismo "social" o socialismo? En definitiva: Reforma o Revolución.

La crisis no da respiro, las salidas dentro de lo existente solo auguran mayores penas y sufrimiento, instituciones "sagradas" como la democracia burguesa empiezan a mostrar sus grietas. como diría Marx "Todo lo sólido se desvanece en el aire, todo lo sagrado es profanado y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas"

Desde el Nuevo MAS, como es tradición, queremos aportar a este debate y a este aprendizaje de las masas en lucha. Por eso es que queremos invitar a todos los luchadores obreros y estudiantiles a participar de la presentación de nuestra revista en el marco de una Charla y debate el día jueves 14 de Junio a las 16:30 hs en el la sala de conferencias de la Universidad “Pablo Neruda”.
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miércoles, 30 de mayo de 2012

A 43 AÑOS DEL CORDOBAZO


Una gran experiencia que hay que poner al servicio de la nueva generación obrera

En junio de 1970, preso en el penal de Rawson, Agustín Tosco, dirigente de Luz y Fuerza de Córdoba y una de las figuras más destacadas del Cordobazo escribió: “Se me ha pedido que escriba un artículo sobre el Cordobazo. Creo que lo que hay que escribir sobre este hecho de real trascendencia histórica, especialmente para Argentina y América Latina, es un libro. Porque son muchas, variadas y complejas, distantes e inmediatas las causas que produjeron la circunstancia sociológica-política del Cordobazo”. Desde entonces se ha escrito mucho más que un libro, no sólo sobre las causas sino también sobre sus consecuencias. De ahí que a cuarenta y tres años de producida esta movilización semi-insurreccional es importante mantenerla en la memoria de las nuevas generaciones de luchadores obreros. Pero no puede ser una reivindicación a-crítica desligada de las tareas estratégicas que están planteadas para la vanguardia obrera actual.

La emergencia de la “nueva izquierda”

El Cordobazo abrió una nueva situación política en el país y puso en el centro de la escena a la clase obrera. La vanguardia surgida de sus filas, a diferencia de los actuales activistas, va a encadenar sus fuerzas y su acción a la experiencia que traían muchos viejos luchadores obreros de la Resistencia Peronista que a mediados de los 50 enfrentó al gobierno militar de Aramburu-Rojas y luego a Arturo Frondizi, que había llegado a la presidencia de la Nación con los votos peronistas. En este sentido, la actual generación de luchadores obreros debe partir de un nivel diferente (e inferior) en cuanto a experiencias políticas y sindicales.

Con el Cordobazo dio un salto la radicalización de esta nueva camada de luchadores que se iba forjando bajo el autoritarismo y la represión de las dictaduras de Onganía y Lanusse. Esta radicalización va a dar lugar al surgimiento de nuevas organizaciones de la izquierda revolucionaria y una nueva, aunque equivocada, interpretación del peronismo. A mediados de la década del 60, la Revolución Cubana comienza a proyectar su influencia sobre la juventud estudiantil y activistas fabriles, que comienzan a ver en la organización guerrillera el motor de la revolución. Estas organizaciones no tendrán influencia directa durante el Cordobazo. Pero luego se irán fortaleciendo, fundamentalmente la guerrilla peronista Montoneros y el frentepopulismo del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), que significaron uno de los principales obstáculos para pelear por la autoorganización obrera y la independencia política de clase.

En este sentido, el trotskysmo, desde el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), dio una fuerte pelea política contra estas concepciones desde una óptica marxista, proponiendo la construcción de un partido obrero revolucionario. El PST se desarrolló a escala nacional como organización de vanguardia, implantado en los centros fabriles y el movimiento estudiantil, dirigiendo comisiones internas y cuerpos de delegados, codo a codo con los activistas de otras organizaciones (e hilvano aciertos y errores).

El activismo fabril, con fuertes características clasistas, que había dado sus primeros pasos en las grandes fábricas automotrices de Córdoba, como FIAT, Grandes Motores Diesel, Thompson Ramco, Káiser y Perkins, se fue extendiendo a los demás gremios. Logró ganar la dirección de sindicatos como el de los trabajadores del Ingenio Ledesma, el sindicato de Farmacia, el de Gas del Estado y el gremio del Calzado de Córdoba entre otros. Importantes seccionales como el SMATA de Córdoba y luego la UOM de Villa Constitución. Y comisiones internas de fábricas metalúrgicas, autopartistas, textiles y del vidrio.

El peronismo y las elecciones de 1973

El peronismo fue visto por la mayoría de los jóvenes activistas como una alternativa para avanzar hacia el socialismo. Los cantos de sirena del general Perón llegaban desde el exilio madrileño alabando a las llamadas “formaciones especiales” que desarrollaban la lucha armada, mientras hacia un guiño a la burocracia sindical y preparaba el terreno para su vuelta. Ante la magnitud del ascenso obrero, la burguesía se orientó hacia una apertura electoral, como válvula de escape que permitiera estabilizar al régimen. Las elecciones provocaron fuertes discusiones en la vanguardia obrera. Montoneros llamó a votar al peronismo y los sectores ultras como el maoísta Partido Comunista Revolucionario plantearon la abstención. Lo cierto es que el movimiento de masas se volcó hacia el proceso electoral, viendo en las elecciones la posibilidad de tener a Perón nuevamente en el gobierno. El PST propuso a Tosco y a Armando Jaime, dirigente de la CGT de Salta y miembro del Peronismo de Base, encabezar una lista de candidatos obreros que denunciara la trampa democrática-burguesa, y llamara a la movilización y la lucha por la independencia de clase y el socialismo. Tosco y Jaime se negaron y se perdió la oportunidad de nuclear, en forma unitaria, a la vanguardia desde una tribuna clasista. El PST, no obstante, presentó sus candidatos más representativos.

Con Perón en el gobierno, se consolida la reacción burguesa y comienza un nuevo ataque contra la vanguardia obrera. Que a pesar del giro represivo continuó luchando, mientras las bandas fascistas de la Triple A asesinaban a cientos de militantes de izquierda (ver en esta misma edición el homenaje a los compañeros asesinados en la “Masacre de Pacheco”).

Luego del Rodrigazo en junio de 1975, que produjeron las Coordinadoras Fabriles, independientes de los “cuerpos orgánicos” de la burocracia sindical, Isabel Perón en la presidencia será incapaz de resolver la crisis económica y contener el ascenso obrero. La burguesía y el imperialismo yanqui organizan entonces el golpe militar genocida de marzo de 1976, con la complicidad del partido radical y otros, contando también con sectores de la propia burocracia sindical peronista.

Hacia una nueva perspectiva obrera

Los límites políticos de aquella vanguardia setentista no pueden marcarse sin tener en cuenta las orientaciones de las principales organizaciones que actuaban en el seno del activismo fabril y otros sectores de trabajadores. En este sentido, como dijimos al principio, la guerrilla fue un permanente obstáculo en la pelea por la independencia de clase y el desarrollo de organismos de autoorganización obrera. “Hay que hacer volar el techo sindical”, decían los militantes de Montoneros, graficando con esas palabras que el salto de lo sindical a lo político era a través de la guerrilla. Por otra parte, la concepción guerrillerista presuponía un aparato militar que sustituía el rol de la clase obrera en la construcción de los organismos de poder obrero que fueran la dirección del proceso revolucionario. Todo eso para conducir a los trabajadores a confiar en el general Perón. El ERP, por su lado, también despreciaba el método asambleario como germen de la autoorganización de los trabajadores, realizando acciones militares alejadas de la realidad que vivían los obreros cotidianamente. Siguiendo la orientación del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), valiosos activistas obreros dejaron sus lugares de trabajo para internarse en el monte tucumano o preparar atentados contra jefes de personal o unidades militares.

Sin duda, la tarea de avanzar en la independencia de clase debe ser el norte de los jóvenes activistas que hoy se incorporan a la lucha contra la patronal y la burocracia.

Esta pelea en la actualidad tiene que tender a retomar los métodos que la vanguardia del Cordobazo llevó adelante. La huelga y la ocupación de las fábricas, en muchos casos con rehenes, fueron habituales en aquellos años. Si las actuales condiciones todavía son muy diferentes a las de cuatro décadas atrás, el hecho es que la actual generación de activistas debe tender a superar la conciencia “legalista”, así como la presión ejercida desde el derecho burgués y la sacrosanta propiedad privada.

Los jóvenes obreros de la etapa del Cordobazo se encontraban a menudo en las fábricas con compañeros más grandes que habían participado en alguna huelga o habían sido delegados de base en algún momento. Estos les trasmitían sus experiencias en la lucha contra la patronal y los dirigentes “vendidos”. De esta manera, la nueva camada de luchadores se fortalecía. Hoy, los nuevos delegados y activistas tienen que hacer su camino en otras condiciones. Sobre todo, porque ya no están aquellos “viejos” que los “aviven” en la pelea. La tarea es ardua y no siempre grata. Pero esta nueva generación surge en la etapa abierta por las rebeliones populares y en medio de la mayor crisis económica del sistema capitalista. Se abren entonces grandes posibilidades de recomponer a la clase obrera sobre otras bases políticas y sindicales.

La generación del Cordobazo se batió heroicamente hasta que fue prácticamente aniquilada por la represión. Tamaña lucha ha dejado experiencias que los luchadores, en la actualidad, tienen que conocer y balancear, para hacerla una herramienta más en el camino de la recomposición.
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lunes, 14 de mayo de 2012

EL GOBIERNO, LA BUROCRACIA SINDICAL Y LA RECOMPOSICIÓN OBRERA


¿Hacia una ruptura de la CGT?

A medida que pasan los días los ecos de la estatización parcial de YPF se van diluyendo y vuelven a emerger los problemas reales. El mas importante y motor de un creciente descontento popular es la escalada de los precios. Se trata de una cuestión que golpea día a día el bolsillo de los trabajadores. Tanto es así que una serie de estadísticas muestra que en los últimos meses el consumo popular ha tendido a caer ante el retraso de los salarios, cuando el consumo fue siempre uno de los "caballitos de batalla" K en los últimos años.

Eso conecta con otra cuestión que ya se está poniendo sobre la mesa: las negociaciones paritarias. La realidad es que ni desde el moyanismo ni de sus opositores en la CGT, y tampoco desde ambas CTA, se ha movido un dedo en los últimos meses en lo que tiene que ver con los reclamos que vienen desde abajo. A pesar de que el conjunto de las paritarias vienen atrasadas y del cacareo de Moyano y cía., la CGT no tomó una sola medida para respaldar sus reclamos frente al gobierno. Lo propio ha ocurrido desde la CTA Yasky, que se llamó a silencio desde que cerró el mísero acuerdo salarial de los docentes, y desde la CTA Micheli, que recién ahora anuncia una jornada nacional de lucha para el 8 de junio, sobre la que fijaremos posición oportunamente. 

Es decir, ante el deterioro acelerado del salario, ninguna de las fracciones de la burocracia sindical ha movido un dedo hasta el momento. Si bien Caló, de la UOM, salió a convocar un paro de 24 horas, no sería la primera la vez que lo levanta sin conseguir nada concreto. 

Y esto no se da precisamente porque las negociaciones vengan como por un tubo. La mayoría de las paritarias aparecen trabadas. De los gremios grandes, sólo Andrés Rodríguez de UPCN (estatales de la CGT) acaba de cerrar por el 22%, la cifra que quiere el gobierno. Pero las paritarias en metalúrgicos, bancarios, comercio y otros gremios vienen con más problemas. Estos gremios están pidiendo algún punto más y eso dificulta el acuerdo. Con los metalúrgicos, en realidad, prácticamente se ha acordado por un 22% pagadero en dos cuotas. Pero hay una cifra de 300 pesos que era no remunerativa y que se pretende que pase al básico, y la patronal está en contra. Ya en los casos de bancarios o comercio, la burocracia pide una cifra algo más alta y, además, se discute si los aumentos se extenderían a toda la escala salarial o sólo a los salarios iniciales y no al resto de la escala. En todo caso, ninguna de las burocracias ha convocado a medidas de lucha en regla ni, menos que menos, a un proceso democrático de elección de paritarios por la base para controlar todo el proceso, como debería ser. 

En todo caso, la disputa por las paritarias y la falta de un gremio “testigo” como en otros años que facilite las cosas al gobierno, las patronales y la propia burocracia encierra un problema más de fondo: la futura conducción de la CGT.


La unidad del movimiento obrero pasa por un plenario nacional de delegados de base

El futuro de la CGT es un tema que también va a ir ganando relevancia en las próximas semanas. A estas alturas, lo más probable es que termine dividida. La burocracia de la CGT está prácticamente partida en dos alas: el moyanismo, que hoy reviste en la crítica al gobierno de Cristina, y el bloque armado entorno a los viejos “gordos” menemistas, que ahora juegan para el gobierno. Si Moyano quiere ir por un tercer mandato, los gordos quieren entronizar al metalúrgico Caló como recambio.

Al parecer, y cuando todavía faltan dos meses para el Congreso que debería elegir la nueva conducción, ya ha comenzado el juego de las impugnaciones cruzadas. Cuando esto ocurre, lo más probable es que se comience un proceso que lleve a la partición de la central sindical. 

Por estas horas, al gobierno, subido a la ola de la estatización parcial de YPF, no se lo ve muy preocupado que digamos por el tema. Y menos que menos cuando los burócratas de todos los colores hacen declaraciones e incluso llegan a amenazar con medidas de fuerza, pero la sangre nunca llega al río. Las verdaderas luchas, las más de las veces, quedan en manos de la vanguardia independiente y la izquierda, como lo acaba de mostrar un relevamiento hecho desde el Observatorio del Derecho Social, que señala que las luchas independientes de los aparatos burocráticos en el sector privado, rondan un nada despreciable 13% del total desde 2007.

Daría la impresión de que para el gobierno una CGT partida en dos sería una suerte de “mal menor” frente a la posibilidad de que quede a su frente una conducción “crítica” de aspectos de la gestión gubernamental, como sería Moyano. Claro que nunca se puede descartar que finalmente se fume la pipa de la paz, como mil veces ha ocurrido. Pero no parece ser ese, al menos por ahora, el escenario más probable, salvo que sea Moyano el que retroceda, debido a que Cristina está, de momento, nuevamente en la cúspide de su popularidad.

Más bien, lo que parece posible es que en la CGT se repita lo ocurrido dos años atrás en la CTA. Cuando en septiembre de 2010 se realizaron las elecciones en esa central, caracterizadas por fraudes cruzados entre las dos alas de la burocracia (Yasky y Micheli), al parecer el michelismo se impuso por estrecho margen o, en todo caso, quedaron casi empatados. No hubo acuerdo para realizar nuevas elecciones y el gobierno, vía la justicia, le dio el aval a Yasky para seguir formalmente al frente de la central. Conclusión: emergieron dos CTA. Situación que, como es sabido, no puedo ser aprovechada como correspondía ante la negativa sectaria de sectores de la izquierda (PO y PTS) a apoyar la lista clasista convocada desde la asamblea de base en Fate.

Todo parece indicar, entonces, que este mismo esquema es el que seguiría ahora el gobierno respecto de la CGT. Mostrándose “prescindente”, avalaría la partición de la central obrera, de manera tal de debilitarla en su relación con el Ejecutuvo tal como hizo con la CTA.

Está claro que desde el punto de vista de los socialistas revolucionarios, la evaluación de lo negativo o positivo de la división de las centrales sindicales es algo táctico y no contiene ningún elemento de principios: no estamos atados a ninguna forma organizativa en particular, sólo a lo que facilita en cada caso la lucha y organización de los trabajadores. 

Desde ya, nuestra aspiración es una central democrática de trabajadores que unifique al conjunto de la clase obrera argentina y, desde ese punto de vista, nos oponemos en general a la atomización de las organizaciones obreras (y a la maniobra del gobierno). Pero ni la CGT, ni mucho menos la CTA, son eso hoy. Más bien lo contrario: se trata de ámbitos en cuyas decisiones los trabajadores no tienen arte ni parte, y los pasos que dan sus dirigentes, de unidad o división, tampoco tienen nada que ver con ninguna necesidad real de la clase obrera. Si la CGT se va a dividir o mantener unificada, sólo tiene que ver con las peleas internas de la propia burocracia como casta ajena a la clase obrera y a su relación con el gobierno patronal de turno, en este caso, el kirchnerismo. 

Por un lado, una CGT dividida queda debilitada en su relación con el gobierno. Pero, por el otro, contradictoriamente, debilita también a la burocracia en su conjunto en su relación con la base obrera; más allá de que hoy Moyano se pinte la cara de “combativo”. 

Así las cosas, en realidad, la posición de los revolucionarios no tiene que ver con la unidad o división de la CGT actual tal cual es, sino con cómo democratizarla para que represente realmente a los trabajadores. El mismo criterio vale para la CTA y una eventual central unificada de conjunto. La unidad del movimiento obrero sólo puede pasar por un Congreso o Plenario Nacional de Delegados de Base que le den expresión real a esa unidad.


Son las bases obreras las que tienen que votar la dirección

El moyanismo dice querer que se realice el Congreso y que allí “se vote democráticamente” quién conduce; agregan que esto sería un “hecho sin precedentes”, “un avance en la democratización del movimiento obrero”… Pero esto es pura cháchara. Es verdad que el sector de los gordos quiere llegar, si llega, a un congreso con “acuerdo”, en el que sale Moyano, entra Caló y que no se vota nada. Incluso más: ya están impugnando judicialmente la convocatoria al congreso hecha en el último Confederal (organismo de la CGT que agrupa a los secretarios generales de los gremios) que recientemente hizo Moyano. Un típico paso previo para la ruptura. 

Pero la propuesta de Moyano de “votar” en el congreso tampoco tiene nada de democrática. Esos famosos congresos no son más que un ámbito donde se juntan 2.000 o 3.000 “delegados de los gremios”, el 100% de ellos representativos de la burocracia, sin nada que ver realmente con la base obrera. El mecanismo del Congreso no es ni siquiera parecido a la introducción de métodos de la democracia burguesa en los sindicatos como ha hecho la CTA, donde por intermedio del método del voto secreto de los afiliados se pretendió dar un barniz de “democratización” a lo que en realidad es una pelea de aparatos muy parecida a una elección burguesa. Ya vimos cómo terminó dos años atrás. 

Una real alternativa de democracia obrera no es el dedo de la burocracia (como caracteriza a la CGT), pero tampoco los métodos podridos de la CTA que llevaron a su partición. Es algo completamente distinto que, por supuesto, la burocracia nunca va a hacer motu proprio: los métodos de verdadera democracia obrera. Por ejemplo, la convocatoria a un Congreso de Delegados de Base de todo el movimiento obrero para que sea este organismo, mandatado desde las bases, el que elija la dirección de la CGT. Ésta sería la forma realmente democrática de dirimir la cuestión, algo que en sus décadas de historia la burocracia de todos los colores siempre ha evitado como la peste: que las bases obreras se puedan expresar libremente.
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jueves, 10 de mayo de 2012

TODO EL APOYO A LA LUCHA DE LOS ESTIBADORES DEL PUERTO EN MAR DEL PLATA


Dura lucha de los estibadores del puerto de Mar del Plata

En los últimos días los trabajadores estibadores del puerto de la ciudad de Mar del Plata han protagonizado una dura lucha en demanda de un derecho elemental: la jubilación. Derecho que en la década del 90 de la mano de las privatizaciones y flexibilizaciones menemistas perdieron al calor de la política patronal de armar las llamadas “cooperativas” que no son mas que la estrategia de las patronales negreras del puerto para explotar a los trabajadores sin  darle ningún derecho laboral. Situación que muestra que en materia de derecho laborales las políticas del kirchnerismo son una continuación del menemismo puesto que nada, absolutamente nada ha cambiado en este sentido.

La lucha de los estibadores se inicia ante la muerte de un compañero en la pobreza sin haber podido acogerse a la jubilación que le correspondía, situación que se repitió en otros 31 casos en los últimos años. Y no se pudieron acoger a la jubilación dado que producto de la cooperativización forzada de los 90, estaban en negro y sin aportes de ningún tipo. Son 220 los trabajadores en esta situación de haber trabajado más de 25 años en durísimas condiciones laborales y tener más de 60 años. Este reclamo no es nuevo, lo vienen planteando desde el 2009 cuando el gobierno K por boca de Tomada les prometió e inclusive firmó un acuerdo por el cual a todos estos trabajadores se les iba a reconocer una jubilación acorde a los sueldos que actualmente tienen. Pero desde entonces y demostrando la nula voluntad política del gobierno kirchnerista de reconocerles la jubilación a estos trabajadores (dado que reconocer que los estibadores pueden cobrar una jubilación sin haber hecho aportes producto de la cooperativización provocaría que muchos otros sectores de trabajadores portuarios salieran a reclamar por lo mismo), todos y cada uno de los expedientes están frenados en el ANSES. Desde ese entonces y por entera responsabilidad del gobierno K murieron 31 trabajadores en la pobreza sin poder acceder a su jubilación.

Y como gota que rebalsó el vaso, la muerte del último de los estibadores recientemente en esta situación provocó el estallido. Y los trabajadores autoorganizados decidieron pasar a la acción movilizándose a la delegación local del Ministerio de Trabajo de la Nación para reclamar la jubilación, llegando a encadenarse varios trabajadores en dicho lugar. Viendo que la respuesta del ministerio por boca y acción del delegado fue tratar de quebrar su reclamo decidieron tomar los accesos a las terminales del puerto y decretar un paro, pasando por encima inclusive de la burocracia de su gremio el SUPA, que no pudo controlar esto y tuvo que subordinarse. La respuesta del Ministerio de Trabajo no se hizo esperar decretando la conciliación obligatoria, conciliación que los trabajadores en asamblea no acataron, demostrando una voluntad de lucha muy grande. Es de destacar que los trabajadores mas dispuestos  a llevar adelante la lucha eran los mas jóvenes, los que están trabajando y por cada día de paro pierden plata, pero que están cansados de ver como constantemente sus compañeros mas grandes van muriendo en la miseria sin una jubilación.

La lucha de los estibadores se prolongó más de 10 días, en cuyo lapso demostraron mucha fortaleza sostenidos con el método de decidir todo en asamblea, no permitiendo que ningún burócrata les decida desde arriba los pasos a seguir. Fortaleza además porque sostuvieron el paro y la toma pese a las amenazas de represión, pese a las presiones cotidianas del gremio y pese a las amenazas de Tomada de que “si no se bajaba la toma y el paro él no iba a negociar”. Pero tuvo que bajar y negociar con la toma en pie, dada la fuerza de la lucha de los trabajadores y dada la presión que le estaban ejerciendo las patronales explotadoras y negreras que con la toma de los accesos al puerto no podían sacar las toneladas de pescado que tenían en los barcos y que se pudrían.

Recién luego de más de 10 días, ante la promesa de Tomada de que se iba a regularizar a los compañeros estibadores en situación de jubilarse (cobrando tres veces la jubilación mínima como parámetro) y ante las maniobras de la burocracia sindical del SUPA se levantó el paro y la toma de las terminales portuarias. Pero no les fue fácil al gobierno y a la burocracia desarmar la lucha, se enfrentaron a muchos estibadores que en la última asamblea estaban dispuestos a sostener la medida hasta tanto no se efectivizaran concretamente y en los hechos todas y cada una de las jubilaciones de los 220 trabajadores. Cansados de las promesas repetidas de los funcionarios K (recordemos que en el 2009 el mismo Ministerio de Trabajo de la Nación supuestamente les había reconocido las jubilaciones) y desconfiando del plazo de 90 días que se firmó, dieron la pelea por sostener la toma. Pero al presión del gremio y el ministerio pudo mas, por ahora.

Desde el Nuevo MAS estuvimos desde el primer día acompañando a los compañeros estibadores, solidarizándonos con su lucha, debatiendo con ellos y vendiéndoles nuestro periódico como para que vean que hay otras salidas más allá de la burocracia sindical y los partidos patronales. Grata fue nuestra sorpresa ante la gran recepción que tuvimos (vendimos más de 20 periódicos) y como los trabajadores nos escuchaban y dialogaban con nosotros, encontrando entre ellos a algunos viejos militantes del viejo MAS. La tarea ahora es profundizar esa relación con esos compañeros sabiendo que habrá por delante muy duras luchas dado que no se puede confiar ni un poquito en que el gobierno K o la burocracia sindical vayan a solucionar las demandas de los trabajadores. 
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miércoles, 18 de abril de 2012

LA EXPROPIACIÓN DE CRISTINA K SE QUEDA A MITAD DE CAMINO


El Nuevo MAS defiende el derecho del Estado Argentino de disponer la estatización de Repsol- YPF pero exige la nacionalización total y sin pago de la empresa y que sea puesta bajo control de sus trabajadores



En el mediodía del lunes 16 de abril, Cristina Kirchner anunció la “expropiación” de Repsol-YPF. La realidad es que ya hace semanas se veía venir alguna medida de parte del gobierno. El mismo viene presionado por las cuentas fiscales y por la circunstancia que el sistemático vaciamiento de YPF por parte de Repsol ha afectado al tradicional autoabastecimiento energético del país. Así se ha llegado a la escandalosa cifra de prácticamente 10.000 millones de dólares anuales de importaciones energéticas en un país que tradicionalmente gozó del autoabastecimiento en este rubro.

La medida tomada por el gobierno argentino ha desatado un debate internacional. El gobierno de España en manos del Partido Popular de Rajoy ha dicho que “rompe las relaciones de fraternidad con la Argentina”; por su parte, los gobiernos de los EE.UU. por la boca de Hillary Clinton y la titular del FMI, Lagarde, han salido a condenar la medida tomada por la Argentina. 

El Nuevo MAS se posiciona contra cualquier amenaza que pueda provenir de parte de gobiernos e instituciones imperialistas, y defiende el derecho del Estado Argentino a tomar las medidas que considere necesarias respecto de sus recursos naturales. En primer lugar, respecto del petróleo.

Es evidente que la privatización de YPF resuelta hace dos décadas por el gobierno de Menem –y que, debe ser subrayado, contó con la complicidad de los propios esposos Kirchner y de muchos de los funcionarios de su elenco- fue una operación escandalosamente vaciadora del patrimonio del país, antinacional, antipopular y antiobrera que, dejando el tendal de decenas de miles de trabajadores petroleros despedidos, entregó los recursos naturales hidrocarburíferos a los pulpos multinacionales como Repsol y, también, a otros grupos capitalistas internacionales y nacionales, los que vienen explotando –y según la nueva ley de “Soberanía Petrolera”, lo seguirán haciendo- parte del petróleo del país. 

En este sentido, el Nuevo MAS rechaza cualquier medida o acción de “retaliación” (represalias) que pretendan tomar el gobierno imperialista de España, las instituciones de la Unión Europea, el gobierno de los EE.UU., el FMI o quién sea contra una decisión soberana del Estado Argentino en materia de sus recursos naturales.

Sin embargo, inmediatamente después de lo anterior, queremos ser muy enfáticos en lo siguiente: la propia Cristina ha señalado que la “expropiación” puesta en marcha, no es una verdadera “estatización” y, podríamos agregar, tampoco una verdadera expropiación.

Hay tres hechos a ser destacados acerca de las medidas tomadas por el gobierno y que a medida que se va conociendo mejor la “letra chica” de las cosas, van quedando más a luz.

El primero, es que según el proyecto de ley que se enviará al Congreso, el Estado Nacional se quedará con el 26% de las acciones totales, los provinciales con el 25%, pero la familia Eskenazi conservaría el otro 25%, así como el resto del capital accionario quedaría en manos de la propia Repsol y de accionistas privados en la bolsa. De ahí que el gobierno hable de que “retoma el control y la administración” pero no la totalidad de la propiedad.

El hecho cierto es que según el propio proyecto de ley oficial, la empresa tendrá una característica de corporación con propiedad participada estatal y privada que no da ninguna garantía a futuro sobre su destino ulterior. Esto por no hablar del resto del negocio hidrocarburífero, el que seguirá en manos privadas y sobre el cual no ha dicho nada la presidenta.

Es decir, ni YPF, ni mucho menos el conjunto del negocio hidrocarburífero argentino, pasaran de manera completa y total a manos estatales. 

El segundo hecho a marcar es que, según trascendidos, la tasación de las acciones a adquirir de Repsol podrían alcanzar la friolera de los 8000 millones de euros sino más, un escándalo indefendible luego de que Repsol ya se ha pagado con creces su “inversión” (habría pagado hasta 13.000 millones de dólares cuando adquirió YPF en 1999, pero sus ganancias hasta hoy totalizarían los 20.000 millones). Esto último es imposible de ser desmentido, porque es sabido que YPF era para Repsol la “gallina de los huevos de oro” en materia de ganancias.

La realidad es que, la expropiación, para ser tal, debe ser sin cargo, es decir, sin pago, hasta por el hecho adicional de que la nueva YPF requerirá de inversiones para ser realmente viable, y el dinero no puede ser desperdiciado para pagarles a aquellos que usufructuaron los recursos naturales de la nación a lo largo de prácticamente una década y media. No vaya a ser cosa que se les pague a los chupasangres imperialistas de Repsol y se pretenda aumentar el costo de las naftas a los usuarios para financiar las inversiones…

En tercer lugar, esta el problema de los trabajadores de YPF. La historia de las nacionalizaciones burguesas a lo largo de todo el siglo pasado ha sido una que no habla a favor de las empresas estatales por si mismas. La mayoría de las veces terminaron siendo ámbitos de vaciamiento, corrupción y capitalismo de amigos, amen de la falta de inversiones suficientes que han sido su característica.

En este sentido, lo que se impone realmente es la expropiación sin pago de Repsol-YPF y su puesta en producción, si o si, bajo el control de los trabajadores.

Y cuando hablamos de sus trabajadores, no hablamos de la burocracia sindical petrolera, la que fue en gran medida cómplice de la privatización y de la decena de miles de despedidos y “pueblos fantasma” que la misma generó. Hablamos de los trabajadores petroleros de base y sus delegados más luchadores y combativos, como son las experiencias que se han podido ver en todos estos últimos años en el sur del país y que son los que podrían ejercer este control obrero en beneficio de los explotados y oprimidos del país.
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miércoles, 11 de abril de 2012

COMUNICADO DEL NUEVO MAS


Las consecuencias del temporal en Buenos Aires

El gobierno de Cristina es responsable por desatender a los vecinos.

Es un verdadero escándalo y al mismo tiempo una estafa del gobierno de Cristina a todo el pueblo trabajador que a más de 7 días del temporal que afectó a varios distritos del gran Buenos Aires y Capital que todavía haya miles de familias que no tienen ¡¡¡ni luz ni agua ni techo!!! y que la única ayuda recibida sea una comedia (mal) actuada por Alicia K filmada por Canal 7.

Los funcionarios del gobierno K son especialistas en inventar ficciones para la televisión; ahora resultaría que todo se está "arreglando" y que en un par de días el temporal "ya sería cosa del pasado". 

Lamentablemente para estos funcionarios (y peor para los que están padeciendo las consecuencias del temporal), la realidad es otra y muchísimo mas dura que la reflejada en los medios, sean oficialistas u opositores.

A esta altura es evidente que el gobierno K montó en verdadero operativo para ocultar como sea que el desastre fue muchísimo mayor al informado; esto para evitar que la creciente "bronca social" que se acumula al compás de los aumentos en los productos básicos o directamente su desaparición de los estantes como el aceite y la yerba, produzca algún tipo de "estallido social". El dato de que solo en Merlo los muertos contabilizados llegarían a 20 personas es una pequeña muestra de la estafa.

Por esto el gobierno K de la mano del flamante Secretario de Seguridad, el ex carapintada Berni, puso en marcha un doble operativo. Por un lado dicen: "nosotros no tenemos la culpa" y piden "paciencia que en poco tiempo se arregla" pero por el otro mandan a la Gendarmería y al Ejército ("nacional y popular"), que hasta ahora no solo no hicieron nada por socorrer a los damnificados, sino que en conjunto a la policía de la provincia montaron un impresionante "operativo de seguridad" para evitar que las justas protestas de los afectados crezca y se extienda a mas barrios. Por eso reprimieron inmediatamente un piquete de vecinos que estaba cortando la ruta 7 y las vías en la localidad de Moreno.

Los piquetes, cortes y protestas continúan porque las soluciones no llegan, anteayer lunes no hubo clases en cerca de 250 escuelas y miles de hogares siguen sin luz, agua ni ayuda, en la mayoría del conurbano bonaerense el panorama de hoy es el mismo.

Nadie del gobierno K puede explicar como "después de los años de mayor crecimiento" venga un fuerte temporal y haga semejante daño a decenas de miles de familias y vuelva todo a fojas cero.

Es que nadie del gobierno K va a reconocer que más allá que se haya recuperado el nivel de empleo, la parte del león del crecimiento (ganancias) se la siguieron embolsando los patrones y la consecuencia es que la infraestructura de los servicios y las mismas casas en los barrios populares están "atadas con alambre" y no aguantaron el temporal, cosa que no ocurrió con las construcciones en los barrios mas acomodados. Por más "relato K" que difundan las diferencias de clases siguen plenamente vigentes en esta Argentina capitalista. 

Esta es la realidad del capitalismo argentino gestionado por Cristina K, mucha "propaganda para todos" pero a la vuelta de la esquina 51 trabajadores mueren masacrados en un vagón en la Estación Once o varias decenas mueren aplastados o electrocutados como producto de la barbarie causada por la voracidad de los capitalistas que priorizan las inversiones rentables como los edificios lujosos de Puerto Madero, donde, ¿que casualidad!, vive el actual vicepresidente acusado de enriquecerse con "negocitos privados".

Desde el Nuevo MAS repudiamos al gobierno K por la manipulación de la información, la "militarización" de los barrios y la mísera "ayuda" en manos de los punteros corruptos del PJ bonaerense, nos solidarizamos con los vecinos y familias trabajadoras que están protestando y apoyamos sin condiciones todas las medidas de lucha que decidan democráticamente en las asambleas de los barrios. 
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lunes, 2 de abril de 2012

A 5 AÑOS DEL ASESINATO DE CARLOS FUENTEALBA

Todos a las calles para levantar las banderas clasistas de Carlos Fuentealba

El próximo 4 de abril se cumplen 5 años del fusilamiento de nuestro compañero Carlos Fuentealba mientras auxiliaba una y otra vez a compañeros y compañeras en medio de la represión, ayudándolos a subirse a los autos. Se quedó entre los últimos, expuesto. Lo hizo pese a que no había acordado con la moción de la dirección de ATEN de hacer el corte en Arroyito. Por respeto a la democracia de los trabajadores, porque lo había decidido la asamblea.

Carlos había mamado el clasismo cuando muy joven se incorporó al socialismo revolucionario impactado por la experiencia clasista de los obreros de la construcción de Neuquén, la del choconazo en los ‘70 y la caminata de Piedra del Águila a la capital neuquina en los ‘80. No dudó en sumarse a trabajar con el sindicato cuando la lista Naranja encabezada por Alcides Christiansen ganó la UOCRA. Estuvo a la cabeza de peleas bravas como resistir la intervención enviada por el servicio Gerardo Martínez a través del también servicio Leiva. Junto a los obreros de las Torres Rivas le puso el cuerpo. También estuvo en la Casa de Gobierno provincial nuevamente junto a Alcides con los desocupados en 1995. Con esos principios entró a la docencia, en la que ya como simpatizante del Nuevo MAS, volvió a poner sus ideas, su compañerismo y el cuerpo. La represión asesina del gobierno de Sobisch coincidió con la del gobierno kirchnerista en Santa Cruz donde el ministro Varizat pasó por arriba con su camioneta de varias compañeras que lo escrachaban.

A 5 años del asesinato de Fuentealba está preso Poblete, el autor material del disparo, pero Sobisch no sólo sigue libre sino que fue precandidato a gobernador de Neuquén en las pasadas elecciones en las que perdió la interna del Movimiento Popular Neuquino con Sapag.

La política llevada adelante por Aten y la Cocapre, impulsada por Sandra Rodríguez, compañera de Carlos, llevó la lucha por justicia a un callejón sin salida al ir detrás de los organismos de derechos humanos kirchneristas y la CTERA. La política “progre” K, a lo sumo, alcanza a algún que otro milico, pero garantizando que las represiones “democráticas” queden impunes. Ni De la Rúa, ni Duhalde están presos por los asesinatos del 20 de diciembre y los del Puente Pueyrredón. El mismo manto Kde impunidad cubre a Sobisch. Para los gobiernos progres democráticos, es un mal antecedente meter preso a un funcionario, ya que Ley Antiterrorista mediante, no saben cuándo se les puede ir la mano a ellos también a la hora de la represión de la protesta.

El otro problema de la política llevada adelante fue separar la lucha democrática de la lucha por los reclamos gremiales docentes. En pleno 2007 ATEN levantó la huelga por un acuerdo salarial cuando el objetivo debía ser profundizar la lucha para que cayera Sobisch, que estaba contra las cuerdas. Este año, sin ir más lejos, ATEN empezó las clases normalmente, con un vergonzoso acuerdo a fines de diciembre pasado, decidido entre las cuatro paredes burocráticas del plenario de secretarios generales. A 5 años del asesinato de Carlos, era una buena ocasión ligar la lucha contra el techo salarial K con la de cárcel a Sobisch. Pero la dirección provincial de ATEN no está dispuesta a luchar por ninguna de las dos causas.

En la reunión docente opositora nacional realizada en Neuquén se decidió impulsar paro y jornadas de lucha en todo el país. Desde la Agrupación Carlos Fuentealba, junto a otras agrupaciones de izquierda, impulsamos para el próximo 4  un acto clasista unitario contra el gobierno y la burocracia docente de la Ctera. 

Este 4 de abril todos a las calles en todo el país. Nos juntamos a partir de las 15hs en Mitre y San Martín

► ¡Compañero Carlos Fuentealba, presente!
► Cárcel a los responsables políticos y materiales de su asesinato
► No al techo salarial del gobierno de Cristina K y los gobiernos provinciales
► No al ajuste sobre los trabajadores
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