domingo, 9 de noviembre de 2008

¡QUE LA CRISIS LA PAGUEN ELLOS!

No a los despidos, suspensiones, vacaciones anticipadas y preventivos de crisis

La crisis está llegando a estas orillas. Ya son frases huecas las que decían que Argentina estaba “desconectada”, que estaba “blindada”. Por más que el gobierno K y la burocracia quieran tapar el “sol con las manos” los despidos, las suspensiones, las vacaciones anticipadas, los preventivos de crisis están a la orden del día y pegan sobre la clase obrera.

El gobierno se limita a pedir a los empresarios que sean buenitos y que “no despidan”. La burocracia sindical pone cara de circunstancias y ya se olvidó que la inflación se comió nuestros salarios y guardó para siempre el reclamo de los $ 500 no remunerativos. ¡Ni que hablar de la reapertura de las paritarias! Por su lado, el “Gordo” Rodríguez del SMATA, propuso “no hablar de aumento salarial por tres años” a cambio que no haya despidos de efectivos, ¡porque para estos “dirigentes” sindicales los contratados, de agencia y tercerizados no son trabajadores porque ya están quedando por cientos en la calle!

Todos: empresarios, gobierno K, oposición y burócratas sindicales quieren hacernos creer que ellos no tienen ninguna responsabilidad de la crisis, que ésta es como la lluvia: cuando llueve, llueve y si no tenés paraguas jodéte…

Pero no es así: todos ellos son responsables. Porque todos, en mayor o en menor medida, apoyaron las brutales reformas antiobreras de los ‘90 y, sobre todo, porque todos defienden este sistema social que se llama capitalismo, que se basa en la explotación del trabajo obrero y en la acumulación privada de las ganancias.

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La recesión en la industria automotriz

La mayoría de los autos en el mundo se venden en cómodas cuotas y con planes de pago. La crisis terminó con el crédito y con la demanda de automóviles. Una de las ramas que ya están en recesión a nivel mundial es la automotriz y con ellas las autopartistas y las del neumático.

Por ejemplo, se habla que la General Motors de Estados Unidos que emplea 145.000 trabajadores podría cerrar. La General Motors de Rosario despidió a 435 operarios (ahora están en conciliación obligatoria), la Renault de Córdoba despidió a 300 trabajadores contratados, la Mercedes Benz de Catán anuncia entre 200 y 500 despidos para diciembre. La Ford y la VW están a la expectativa.

La cámara de autopartistas avisó que se van a perder más de 1.000 puestos de trabajo y seguro “nos quedamos cortos”, anunciaron. En la Matanza, la UOM denunció 200 despidos; lo mismo ocurre en las metalúrgicas de la zona Sur del Gran Buenos Aires.

Por su lado, Pirelli ya despidió a 20 nuevos trabajadores y suspendió a otros 20. En el neumático se pararon los ingresos y los compañeros contratados y de agencia están con la soga al cuello. FATE, por su lado, está tramitando el Procedimiento Preventivo de Crisis y el ministro Tomada confirmó que “son más de 11 importantes empresas las que iniciaron este trámite”, trámite que les permite despedir con el 50% de la indemnización y suspender pagando lo que quieran las empresas.

Aquí hay más de un contrasentido: en los últimos años estas empresas han acumulado enormes ganancias, con récord de exportación y producción. Y claro, en todos estos años, no repartieron ni un centavo de sus fabulosas ganancias. Y ahora resulta que las empresas no pierden el tiempo para descargar la crisis y sus supuestas “pérdidas” sobre nuestras espaldas.

Se puede luchar

Como decíamos, lo que está pasando no es como una “fatalidad”: se nos murió un familiar y no hay como remediar la cosa: ¡No es así! ¡Se puede y debe luchar para que la crisis la paguen los que disfrutaron de la fiesta: los capitalistas!

No debemos permitir que sea la clase obrera la que pague la cuenta de las crisis. Hay que prepararse para luchar muy, pero muy duramente y con un programa para que la crisis la paguen ellos. Un primer punto, muy sencillo, es exigir el reestablecimiento inmediato de la doble indemnización por despidos como para frenar un poco esta primera escalada.

Pero esto es totalmente insuficiente y ante los despidos en masa que se vienen (se dice que en pleno verano) va a haber que ir mucho más lejos. Hay que exigir e imponerle al gobierno toda una serie de puntos:

Ante la trampa de los “preventivos de crisis”, hay que imponerle a las empresas que abran sus libros y que muestren sus balances y sus giros de ganancias al exterior de los últimos 5 años. Es decir, ¡los trabajadores no les creemos que no se pueden “bancar” ni 1 año de una baja en sus ganancias!

Ante las amenazas de suspensiones y despidos, hay que imponer ¡el reparto de las horas de trabajo sin rebaja salarial, entre todos los trabajadores efectivos, contratados , de agencia y mercerizados! Es decir, si quieren cerrar un turno porque dicen que “no hay suficiente producción”, ¡que se distribuyan todos los trabajadores en las horas de trabajo restantes, con igual salario y trabajando todos menos horas: por ejemplo, pasar de jornadas de 8 horas a jornadas de 6!

Finalmente, ante las fábricas que pretendan cerrar o despedir masivamente, hay que exigir al gobierno que las estatice sin poner un peso de indemnización y que se produzca bajo control de sus trabajadores. El gobierno de Kirchner está estatizando Aerolíneas Argentinas y las AFJPs: ¡que estatice entonces toda empresa que cierre o despida para cumplir con su palabra: cuidar “la mesa de los argentinos”!

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